Si no puedes comer pan, dentro de poco podrás

Nos las hemos ingeniado para solventar los más irrelevantes problemas de salud. Por ejemplo, y en una nota personal, el autor de estas líneas es alérgico al epitelio de caballo. Una alergia muy severa, de esas de sala de urgencias, en las que si hay suerte cae un simple antihistamínico y si hay muchísima (mala) suerte una de urbason, o como debería ser llamado: natillas intravenosas, pues la sensación (y dolor) que provoca es exactamente esa. Existe tratamiento para esa enfermedad, capaz de modificar mi sistema inmune para que deje de reconocer el pelo de caballo como una amenaza. Por supuesto, la cura a las alergias es un gran avance de la ciencia, pero unas resultan más necesarias que otras. Muy poca gente hoy en día tiene la necesidad de tener interacciones equinas, pero sí de comer pan, pues es el alimento más consumido del mundo. Estas personas no han sido olvidadas por la ciencia y mentes de lo más brillantes alrededor del globo están luchando por mantenerlo en nuestra mesa de cada día.